Redacción EE.UU., 20 ago (EFE).- La dureza de las acciones siguen dejando afectados en la pretemporada de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) con las lesiones de los jugadores Charlie Frye, de los Raiders de Oakland, y Jairus Byrd, de los Bills de Buffalo.
Mientras que el primero se perderá por completo todo lo que resta de la pretemporada y la temporada regular, el segundo será baja indefinida al tener que pasar por el quirófano.
Frye, el mariscal reserva de los Raiders, se perderá toda la temporada del 2010 después de tener que ser operado.
El mariscal de campo se sometió a una operación para que los doctores le pudiesen corregir una dolencia de ligamentos en la muñeca derecha, y el equipo lo incluyó en la lista de reservas lesionados, lo que significa que será baja por los que resta de temporada.
El entrenador en jefe de los Raiders, Tom Cable, confirmó que Frye le llevará entre cuatro y cinco meses rehabilitar el ligamento dañado.
Esta temporada, Frye iba a ser reserva del titular Jason Campbell, que tendrá la responsabilidad de dirigir la ofensiva de los Raiders.
Pero en el 2009, Frye inició tres partidos con los Raiders para completar el 61 por ciento de sus pases, que lo dejaron con 581 yardas, un touchdown y cuatro balones interceptados.
Para ocupar el puesto de Frye en la plantilla, los Raiders firmaron como agente libre al ala cerrada Eric Butler, que no fue seleccionado en el sorteo universitario del 2008, cuando salió de la universidad de Mississippi State.
La pasada temporada, Butler jugó con los Rams de San Luis, uno de los peores equipos de la NFL.
El profundo Byrd también tuvo que pasar por el quirófano para que los doctores le reparasen una lesión que sufría en la ingle y que le dejará fuera de competición de manera indefinida.
Además del problema de la recuperación normal de la operación, Byrd tiene en su contra que es la tercera vez que pasa por el quirófano en los últimos 13 meses.
El problema está relacionado con la operación de hernia deportiva a la que Byrd se sometió al final de la temporada pasada.
El profundo de los Bills fue seleccionado al Pro Bowl como novato, tras sumar 9 interceptaciones en 14 encuentros, pero no pudo jugar en el Partido de las Estrellas.
El entrenador en jefe de los Bills, Chan Gailey, confirmó la baja del jugador y explicó el proceso a seguir.
"Al parecer, estará fuera un tiempo", señaló Gailey. "Esperamos tenerlo para el primer partido de temporada regular, pero tal vez no lo sea posible".
Los Bills inician la temporada en casa ante los Dolphins de Miami, el próximo 12 de septiembre.
Byrd se suma a una larga lista de lesionados que tienen los Bills en la actual pretemporada, en la que están los corredores Fred Jackson (mano, seis semanas) y Marshawn Lynch (tobillo, tres semanas), junto a los apoyadores Paul Posluszny (ingle) y Chris Kelsay (hombro).
También están en la lista de lesionados los receptores abiertos David Nelson (pierna), James Hardy (pie) y Marcus Easley (rodilla).
Además, entre las bajas de renombre hay que contar el retiro del cazamariscales Aaron Schobel, que será otra baja sensible para los Bills.
También fue noticia negativa en la jornada, el colapso que sufrió el receptor abierto de los Vikings de Minnesota, Percy Harvin.
Harvin fue trasladado a un hospital en ambulancia, luego de colapsar durante el entrenamiento diario que realizaba el equipo.
El entrenador en jefe de los Vikings, Brad Childress, dijo que Harvin sufrió otro ataque de migrañas, con fuerte dolor de cabeza.
Harvin ha sufrido migrañas a lo largo de casi toda su vida. Esa condición lo dejó afuera de un partido de diciembre la temporada pasada, y lo obligó ausentarse de los entrenamientos previos al encuentro de Campeonato de la Conferencia Nacional (NFC).
Este año se ausentó a la mayor parte del campamento de entrenamiento, debido a los dolores de cabeza.
Regresó luego de más de 15 días de ausencia, pero entonces ocurrió este nuevo episodio, que se dio al comienzo del entrenamiento.
Harvin experimentó un ataque, el cual fue suficientemente preocupante como para que los Vikings detuvieran los trabajos de preparación, mientras el jugador recibía atención médica.
Los periodistas que estaban observando la práctica pudieron ver a Harvin temblando, antes de que sus compañeros lo rodearan.
Cinco minutos después, los Vikings continuaron con el entrenamiento, que luego fue detenido otra vez, mientras se decidía qué hacer con Harvin.
Cuando el receptor abierto fue subido a la ambulancia, sus compañeros se arrodillaron en el campo y compartieron un momento de plegaria.
Volvieron al trabajo al cabo de unos minutos, pero al final el entrenamiento se canceló una hora antes de lo previsto.
"Obviamente fue un golpe duro para todos", admitió Childress. "Siempre es duro ver a un compañero en problemas".
Childress no quiso hacer ningún comentarios sobre el futuro de Harvin y su condición en el estado de salud.
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