Madrid, 1 sep (TVEFE).- Argentina y España son dos países iberoamericanos que constituyen un destino preferente para los homosexuales que se exilian de sus lugares de origen por sufrir persecución.
Existen naciones, como Trinidad y Tobago, en los cuales la homosexualidad supone una pena de 25 años de cárcel u otros, como Irán o Nigeria, donde conlleva pena de muerte.
Sin embargo, es frecuente que en los países en los cuales el matrimonio entre personas del mismo sexo está legalizado existan otras motivaciones además del amor para casarse.
En España, una de cuatro boda entre homosexuales tiene un contrayente extranjero.